El control es la disciplina encargada de regular el comportamiento de sistemas dinámicos mediante el uso de sensores, actuadores y algoritmos que ajustan sus respuestas para alcanzar objetivos específicos. En el análisis y diseño de sistemas mecatrónicos —y en todas las áreas de la ingeniería— el control es esencial para garantizar precisión, estabilidad, eficiencia y adaptabilidad, permitiendo que los sistemas funcionen de manera segura y óptima ante cambios en el entorno o en las condiciones de operación.